Mi primera web.
Antes de saber explicar qué era un servidor, ya quería uno. Primero llegó la web, y con ella la costumbre de desmontar las cosas para ver cómo funcionan.
Nacido y criado en Madrid. Técnico de infraestructura. TDAH, Asperger, altas capacidades. Construyo cosas que acortan la distancia entre las personas y lo que necesitan.
Antes de saber explicar qué era un servidor, ya quería uno. Primero llegó la web, y con ella la costumbre de desmontar las cosas para ver cómo funcionan.
Plugins en Java, que odiaba. Pero fue la primera vez que me importó más cómo funcionaba el servidor que lo que construía encima. El instinto de sistemas ya estaba ahí antes de que supiera ponerle nombre.
Con trece años ya tenía casi todas las bases técnicas que sigo usando hoy. Código que otra gente usaba de verdad, rompía y necesitaba que arreglara.
Product y community manager de un producto de IA con más de 767.000 usuarios, que acabó adquiriendo shapes.inc. Convertía lo que nos contaba la gente en mejoras, y ayudé a llevar las APIs de IA a un balanceo de carga con RabbitMQ para que el servicio aguantara mientras crecía.
Entonces llegó el burnout. Un parón en seco. Mi homelab me devolvió a la vida: un clúster Proxmox montado con hardware obsoleto, con mis propios servidores de Matrix y Nextcloud e IA en local. Arreglar errores reales en máquinas reales, con consecuencias reales, también arregló algo en mí. Por esa época monté servidores en Ibertronica, probando cada uno antes de entregarlo.
Las prácticas en Abalun me metieron en trabajo real tan rápido que la línea se difuminó: webs en Webflow y Elementor, esquemas y migraciones en MySQL y PostgreSQL. Sobre todo, acabaron con el síndrome del impostor. Resulta que la mentira era el impostor, no yo. El Grado Medio en SMR lo hizo oficial en junio de 2026.
Busco trabajo en infraestructura con gente a la que le importe cómo funcionan las cosas, en Madrid o en remoto. Mientras tanto, Moxen, mi panel de control para agentes de IA de programación, va tomando forma.
Contrátame ↗La distancia entre las personas y lo que necesitan siempre es más corta de lo que parece.
Cada proyecto que construyo acorta un poco esa distancia. Un planificador para que un responsable deje de cargar con la semana en la cabeza. Una IA que aparece donde ya está tu gente. Un móvil que deja de ponerle puertas a tu propia vida. La música me atrae por lo mismo: una buena canción no crea la emoción, quita lo que se interpone.
Soy capaz de escribir tres párrafos para entender una sola frase. Quiero escribir sobre lo que esté intentando entender: sistemas, la neurodivergencia tal y como se vive, las partes de una persona que no caben en un CV. Primer ensayo: vivir el presente, y la nostalgia.
Aprendiendo a producir y a cantar. Primeros pasos, bases sólidas, y un primer instrumental que ya puedes escuchar en la página de inicio.
Escucha «it's complicated» ↗El lugar que me hizo, y donde está la gente que más quiero. Pero he empezado a notar sus límites. Algún día descubriré qué pasa cuando me vaya. Hasta entonces: Madrid, y abierto a remoto.